lunes 24 de enero de 2011

La alimentación de la embarazada moldea los gustos futuros del bebé

Una alimentación sana durante el embarazo es importante para la salud de la mamá y su hijo. La comida consumida en este momento de la vida sensibiliza al bebé a dichos olores y gustos, pero también modifica físicamente al cerebro por lo cual impacta en lo que el niño comerá y beberá en el futuro. Una alimentación sana durante el embarazo es importante para la salud de la mamá y su hijo. La comida consumida en este momento de la vida sensibiliza al bebé a dichos olores y gustos, pero también modifica físicamente al cerebro por lo cual impacta en lo que el niño comerá y beberá en el futuro, concluyó una nueva investigación.
"Lo que una mujer embarazada elige comer y beber tiene efectos a largo plazo – para bien o para mal – en la anatomía sensorial, memoria olfativa y preferencias de alimentación en el futuro del niño", dijo Josephine Todrank, la autora principal. Las conclusiones fueron publicadas en la revista Proceedings of the Royal Society.

ALIMENTACIÓN PARA DOS

La especialista trabajó con un grupo de ratas de laboratorio embarazadas o en período de lactancia, ya que aseguró que dadas las similitudes en el desarrollo de los mamíferos no hay motivos para creer que obtendría diferentes resultados en experimentos con humanos.

Todrank dividió a los animales en dos grupos, de manera que a uno lo alimentó con una dieta sin gustos fuertes y al otro le proporcionó comidas con sabores muy intensos. La autora notó que, al nacer, las crías con esta segunda alimentación tenían ciertas estructuras cerebrales más desarrolladas y elegían comidas con gustos similares a los que sus madres habían experimentado durante el embarazo. Las otras crías no mostraron ninguna preferencia en términos de alimentación.

"La exposición al olor y el sabor en el útero genera preferencias pero también da forma al desarrollo del cerebro. Desde el punto de vista del feto, lo que se encuentra en el útero es considerado ‘bueno’, ya que si la madre lo comió y sobrevivió para dar a luz entonces es probablemente seguro", sostuvo Todrank.

La especialista dijo que su investigación subraya la importancia de comer una dieta sana y evitar el alcohol durante el embarazo y la lactancia. "Si la madre toma alcohol, el niño puede sentirse más atraído porque el feto en desarrollo ‘espera’ que lo que sea que venga de la madre sea sano. Si ella come comida sana, el niño preferirá comida sana",

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